¿Tienes que firmar un contrato de alquiler o arrendamiento? Te explicamos los aspectos más importantes.

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Siempre que estemos ante un contrato, sea de la materia que sea, lo principal es leerlo con atención. Si bien esto puede parecer obvio, en muchos casos (más de los deseables) nos encontramos con contratos que se han firmado sin una lectura detenida previa.

Y en este caso, tratándose de un contrato de arrendamiento de vivienda, lo que ponga en el contrato será lo que se lleve a cabo, puesto que los pactos, cláusulas y estipulaciones que en él se contienen se determinan por la voluntad de las partes, siempre en el marco de Ley 29/1994, de 24 de noviembre, de Arrendamientos Urbanos, reciente y profundamente modificada por la Ley 4/2013, de 4 de junio, de medidas de flexibilización y fomento del mercado del alquiler de viviendas.

Sin ánimo de entrar en mayores detalles, para lo cual siempre aconsejamos contactar con abogados especialistas en arrendamientos o alquileres, esto es lo más importante que debes saber a la hora de firmar un contrato de alquiler o arrendamiento:

DURACIÓN:

Se ha producido una importante modificación respecto a la duración del contrato de arrendamiento, puesto que en la actualidad la duración mínima del contrato se ha reducido de 5 a 3 años.

Para los casos en que la duración sea inferior a estos 3 años, la Ley nos dice que se prorrogará de forma obligatoria anualmente, salvo que el inquilino manifieste al propietario, con treinta días de antelación como mínimo a la fecha de terminación del contrato o de cualquiera de las prórrogas, su voluntad de no renovarlo.

Esta prórroga no será obligatoria para el caso de que el arrendatario, transcurrido al menos un año de contrato, necesite el inmueble para destinarlo a vivienda permanente para sí mismo o sus familiares más directos.

REPARTO DE GASTOS:

Salvo que en el contrato de arrendamiento diga lo contrario, esto es lo que cada uno pagará:

ARRENDADOR/PROPIETARIO, le corresponden el pago de la comunidad de vecinos, la tasa de basuras, el IBI, el seguro del inmueble y de mantenimiento. También le corresponde el pago de las averías de los electrodomésticos (caldera, lavadora, frigorífico, etc.) Siempre que no sea por culpa del inquilino.

ARRENDATARIO/INQUILINO, por su parte le corresponden el pago del agua, luz, gas, teléfono, Internet, etc. Es decir, todo aquello que corresponda con contadores individuales. Así mismo debe pagar también los daños que cause en el inmueble (él o sus visitas) y también de los gastos cotidianos del mismo (bombillas)

Con estos sencillos conocimientos, puedes ahorrarte algún disgusto.

Cristina Abellán Ortuño.

Dpto. Derecho Civil.

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