Los Gastos Ordinarios y Extraordinarios en la Ley de Custodia Compartida de la Comunidad Valenciana.

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         La Ley de Custodia Compartida de la Generalitat Valenciana (Ley 5/2011, de 1 de abril, de la Generalitat, de Relaciones Familiares de los hijos e hijas cuyos progenitores no conviven) no ha venido a modificar sustancialmente el régimen anterior, si bien define lo qué debe entender como gasto ordinario y extraordinario en los apartados e) y f) de su artículo 3, volviendo sobre el tema en su artículo 7.

Puesta la Ley de Custodia Compartida de la Generalitat Valenciana con las resoluciones más recientes de los Juzgados de Familia y muy especialmente los dos existentes en los Tribunales de la Ciudad de Alicante (Juzgados de Primera Instancia nº 8 y 10), obtendríamos las siguientes cualidades de cada uno de los gastos objeto del presente artículo.

Gastos Ordinarios: cubren exclusivamente las necesidades básicas ordinarias y normales de los hijos. Todo aquello que es preciso para el sustento, habitación, vestido, asistencia médica, y, en definitiva, formación integral de los hijos, conforme al status familiar, en virtud de lo establecido en el artículo 142 y 154 del Código Civil.

Asimismo, el artículo 7 de la Ley de Custodia Compartida de la Generalitat Valenciana establece que, en defecto de pacto entre los cónyuges, la autoridad judicial determinará, en función de los recursos económicos de los progenitores, la cantidad que deberán satisfacer en concepto de gastos ordinarios de atención a los hijos e hijas menores.

A título de ejemplo mencionamos como gastos ordinarios: teléfono e Internet, actividades educativas consistentes en una simple excursión escolar o actividad análoga de unas horas de duración y coste proporcionado a ella, comedor escolar, gastos médicos y farmacéuticos habituales, etc.

Gastos Extraordinarios: Nacen de necesidades de los hijos de naturaleza excepcional, son eventuales, difícilmente previsibles y de un montante económico considerable, razón por la cual no pueden incluirse en la pensión ordinaria y no pueden ser costeados por uno solo de los progenitores sin desequilibrar en su perjuicio las contribuciones familiares.

El artículo 7.3 de la Ley de Custodia Compartida de la Generalitat Valenciana establece que, en defecto de pacto, la autoridad judicial decidirá el modo en que deberán ser sufragados los gastos extraordinarios, con independencia de quien los satisfizo, y de si el régimen es de convivencia compartida o no. En todo caso, los gastos necesarios de educación y formación no cubiertos por el sistema educativo y los de salud no cubiertos por la Seguridad Social o por cualquier otra mutualidad u organismo al que pudieran estar afiliados los hijos e hijas menores, tendrán que ser sufragados obligatoriamente por ambos progenitores en la proporción que establezca la autoridad judicial.

Los gastos extraordinarios no han de ser siempre imprescindibles y necesarios (silla de ruedas, elementos ortopédicos, vacunas, asistencia de terceras personas en caso de enfermedad, etc.), cabe también que sean accesorios (operaciones quirúrgicas en centros privados aunque estén cubiertas porla Seguridad Social, etc.), o simplemente complementarios (viajes de estudios en España o al extranjero, campamentos de verano, clases de refuerzo recomendadas por el centro escolar, clases particulares ya sean deportivas, culturales, formativas o de otra naturaleza, etc.).

¿En los Gastos Extraordinarios es obligatorio el consentimiento del progenitor contrario?

En todo caso, los gastos extraordinarios que no tengan carácter urgente deberán de ser consentidos por ambos progenitores.

El progenitor contrario consiente la realización del gasto extraordinario cuando, notificada la intención de realizar el mismo y su importe, con los documentos justificativos correspondientes, por cualquier medio fehaciente (burofax, por ejemplo), dejare transcurrir el plazo de diez días sin mostrar oposición al mismo o, en su caso, obstaculice la recepción de la comunicación, que será equivalente a un consentimiento tácito.

En caso de desacuerdo entre los progenitores sobre si es o no procedente el gasto extraordinario, deberá de someterse a decisión judicial. Debiendo de contar con consentimiento previo o autorización judicial para ser sufragados los gastos extraordinarios por mitad.

A título de ejemplo de gastos extraordinarios citamos los cursos en el extranjero o en otra localidad distinta a la del domicilio del hijo o el coste de universidades privadas.

Solo los gastos extraordinarios de carácter urgente y necesario se podrán realizar sin previo consentimiento o autorización judicial.

En conclusión, las consideraciones expuestas en cuanto a gastos ordinarios y extraordinarios citadas rigen con carácter general y deben de servir como una guía para afrontar cualquier posible controversia entre progenitores y aclarar qué se entiende por gastos ordinarios y extraordinarios. Dicho lo cual, habría que estudiar cada caso particular para determinar con la mayor seguridad posible si nos encontramos ante un gasto ordinario o extraordinario, pues la casuística es infinita.

 

 Dpto. Derecho de Familia.

Letrado en Cañizares Abogados.

 

 

 

 

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